Viviendo en NY

Hace poco más de tres años que me mudé a esta ciudad! Todavía recuerdo cuando me subía con desconfianza al tren y con temor a perderme, el shock que tuve al momento de rentar un departamento y comprar comida.

Definitivamente esta ciudad me ha cambiado mucho, para bien or para mal. Realmente que esta ciudad es muy diferente al resto de Estados Unidos, pareciera otro país. En este post quiero comentar algunas cambios que he identificado en mi persona.

Ser más tolerante

Definitivamente esta ciudad me enseño a ser más tolerante con las personas, ya que esta ciudad es muy diversa. En las calles escucharás gente hablando en diferentes idiomas, de todos los colores y razas. Muchos de ellos son turistas, pero aún en lugares no turísticos se pueden escuchar otros idiomas.

También he aprendido a ser tolerante con gente de diferentes preferencias sexuales, ideas religiosas, gente que no cree en Dios. He tenido la oportunidad de tener amigos de varios países, donde al igual que yo Ingles es su segundo idioma, compartir y conocer opiniones ha sido una de las cosas más interesantes y agradables de esta ciudad.

Mis estándares de caro/barato

Esta ciudad es muy cara, de las más caras que me ha tocado visitar. Cuando llegue aquí y enterarme que tenía que pagar $3,000 dólares al mes en renta por un pequeño estudio en Manhattan, gastar como mínimo $17 dólares en una comida sencilla, pagar $65 dólares si quieres ir al aeropuerto en taxi. Realmente mi perspectiva cambió.

Hace un par de meses estuve viviendo en Japón y algunas cosas se me hacían muy baratas. En Korea con $1 dólar podía ir a varios lugares o comer bien con $6 dolares. Cuando fui a México y me toco pagar $2 dólares a un Uber por llevarme una distancia similar donde generalmente pago $18 dólares. Ahí fue cuando me di cuenta que mi perspectiva en cuanto a lo barato y lo caro ha cambiado considerablemente.

Tipping

Aquí en NY es costumbre dar tip a las personas por dar un buen servicio. No solo a los meseros, pero también a los taxistas, los estilistas, los porteros, los super intendentes y prácticamente cualquier persona que provea un servicio. Generalmente el tip debe ser entre 15% y 20% sobre el costo total.

La primera navidad que pasé aquí, el super intendente del edificio donde vivo nos dejo una tarjeta de navidad debajo de la puerta. Me pareció interesante y me dije a mi mismo "oh, una tarjeta de parte del super, nice!", lo que yo no sabía era que eso es costumbre para dejarle una propina por las fiestas de fin de año, así que no le di nada en esa ocasión. Para el siguiente año el super hizo lo mismo, pero esta vez platicando con amigos, me comentaron al respecto y es de esperarse dar un tip entre $60 y $150 dólares, eso dependerá de cada quien.

Afortunadamente, en mi edificio, solo hay un super intendente, de lo contrario el gasto incrementaría considerablemente puesto que le daría tip a cada uno.

Usar el transporte público

Moverse en esta ciudad es bastante sencillo, ya que basta con encontrar una estación de tren y prácticamente puedes ir a cualquier lado. Si eres más aventurero y quieres visitar Queens o Brooklyn, hay lugares donde no llega el tren y subirse al autobús es requerido.

Antes de moverme a esta ciudad, solía tener un carro para moverme a donde quería, ir de compras, visitar amigos, familia, etc. Al llegar aquí y no contar con un vehículo se me hizo un poco incómodo al principio. Pero, al enterarme de cuanto cuesta rentar un espacio en el estacionamiento, mejor prefiero caminar. Además de que es muy difícil encontrar estacionamiento.

Generalmente si quiero salir fuera de la ciudad rento un carro en el aeropuerto, preferentemente el de La Guardia, ya que es fácil y rápido llegar. Además de que bastante más barato rentarlo ahí que en la ciudad.

En varias ocaciones me han puesto infracciones, por dejarlo mal estacionado. Y es que tiene uno que ser muy cuidadoso, pareciera que la ciudad hace los letreros lo más confuso posible para poder poner más multas.

Ir de compras al super

Desde que me moví a la ciudad, mi estilo al comprar la despensa y comida ha cambiado considerablemente. Cuando vivía en México solía ir una vez cada dos semanas y comprar absolutamente todo lo que necesitara para no volver más al super. Ahora hago lo contrario, voy más veces y compre menos cosas.

La diferencia que el super esta a dos cuadras de mi departamento, entonces es bastante conveniente ir más seguido. Ademas de que es difícil cargar muchas cosas y no tengo tanto espacio en el departamento para guardar tanto.

Tener cosas innecesarias

Si algo he aprendido en este tiempo, es a no comprar cosas innecesarias. Literalmente en mi departamento solo tengo una mesa, mi escritorio de trabajo y un sofa. Por mucho tiempo no tenía nada colgado en las paredes, ni adornos, ni ningún tipo de cosa innecesaria.

Esto es principalmente por el poco espacio que hay, tener muchos muebles y cosas reduce mucho el espacio, personalmente prefiero tener espacios abiertos y pocas cosas. Una ventaja de esto es que mi robot que aspira puede moverse libremente por todo el departamento sin casi nada que lo estorbe de hacer su trabajo.

Seguramente hay otras cosas que he cambiado, a veces no nos damos cuenta de esos cambios. Algo que me gusta mucho hacer es simplemente detenerme y verme a mi mismo desde afuera, intentar entenderme y descubrime. Una práctica que recomiendo mucho hacer!